Hay un lugar especial, muy especial que tenés que conocer si vas para el lado de Penitentes. Se llama Puente del Inca, ubicado sobre la ruta 7 y a unos 6 kilómetros de distancia del centro de ski, es un área natural protegida que cuenta con una original formación rocosa, aguas termales y una pequeña población comercial que produce productos regionales.

Puente del Inca es mágico. Hay varias historias que narran los orígenes del mítico lugar asociado por sus aguas a la curación de enfermedades.

La leyenda calchaquí de Puente del Inca.

 

Cuenta la leyenda calchaquí que hace muchos años, el heredero del trono del Imperio Inca padecía una extraña enfermedad que lo batía entre la vida y la muerte. Los hechiceros y curas de la tribu nada podían hacer para curarlo, todos lo que intentaba fracasa.

También el pueblo, que adoraba al Príncipe Inca, hacía sacrificios y rituales para sanarlo; sin embargo el príncipe cada vez se sentía más enfermo. Fue así que el rey Inca convocó a los más sabios del reino, quienes invocaron el poder de las aguas termales de la vertiente ubicada en plena cordillera de Los Andes.

Un grupo de nativos partió hacia el lugar, entre ellos el príncipe heredero y el Rey Inca. El viaje fue largo y tuvieron muchas dificultades, el tiempo y los recursos de la época no ayudaban a semejante aventura. Un día los viajeros se encontraron frente a una profunda quebrada con un río, fuente de aquellas aguas santas que habían invocado los sabios.

Del otro lado de la quebrada, un manantial se observaba. Sin embargo era imposible cruzarlo. Abatido por la imposibilidad de llegar hasta la fuente con aguas curativas, el grupo expedicionario se sintió defraudado. Pero una noche, acampaban los incas en zonas aledañas, cuando el cielo se oscureció de golpe, tembló el piso granítico y vieron caer, desde las altas cimas, enormes moles de piedra que producían un estrépito aterrador.

Cuando fue ya de día y volvieron los ánimos a la tranquilidad, los nativos incas se acercaron a la zona del afluente de agua y divisaron asombrados un puente que les permitía llegar sin dificultad hasta la fuente maravillosa. Transportaron hacia ella al Príncipe, quien bebió de sus aguas y bien pronto recuperó la salud.

La omnipotencia del Dios Inti, el Sol, y de Mama-Quilla, la Luna, habían realizado el milagro.

La gran cantidad de azufre y variedad de minerales que contienen las aguas termales, tiñen las rocas y objetos de un tono ocre.

El hotel de Puente del Inca

 

Parte de la historia de este hermoso lugar, está asociada con el Hotel de Puente del Inca. Construido en el año 1925, se convirtió rápidamente en un hito turístico de Mendoza, visitado por las máximas estrellas de la época. Aprovechando al máximo el recurso natural, la arquitectura del hotel contaba con baño termal en cada habitación.

En el año 1965, los constantes aludes, hicieron que se cerrara el hotel. El cual con el tiempo fue destruido, quedando al día de hoy la capilla principal y ruinas del hotel. Los turistas que visiten Puente del Inca en la actualidad podrán acercarse y ver los restos de aquella maravilla

Comercio y comunidad

En la actualidad unas 120 personas residen en Puente del inca. La mayor parte de ellos vive del comercio de artesanías que ofrecen a turístas que pasan por la zona. La gran mayoría ofrece piedras y objetos de recuerdos locales que, bañados en aguas termales, comienzan a tomar un color amarillento, causado por el alto contenido de azufre y minerales en la zona.